Real Colegio Escuelas Pías de San Fernando

NUESTRA HISTORIA
Si desde su tierna edad, los niños son imbuidos con amor en la piedad y en las letras, puede esperarse un curso feliz de toda su vida.
San José de Calasanz

1729

ORÍGENES

En 1729, el Padre Juan García de la Concepción fue nombrado capellán de la ermita del Pilar, con derecho a regentar una escuela. En esa época, la ermita del Pilar era guarida de pícaros por estar situada en los barrios bajos de la capital. El primer día acudieron 102 niños, por lo que tuvieron que alquilar y habilitar una casa inmediata a la ermita, que había sido hospital de los aragoneses.
En Noviembre de 1729 eran más de 400 niños los que recibían educación.
El Duque de Alba contribuyó a las obras de adaptación y manutención de los religiosos.
En 1735, el párroco de San Justo hizo cesión definitiva de la ermita del Pilar a favor de la Orden Escolapia. La dedicación de la primera iglesia y la colocación del Santísimo Sacramento en el colegio, que se llamó de nuestra Señora de la Portería, se celebró durante doce días, con la intervención de de los predicadores más notables, bandas de música y fuegos artificiales.

1737

NUESTRA SEÑORA DE LA PORTERÍA

En 1737 los religioso compran tres casitas adyacentes, con lo que se inició la construcción del nuevo colegio, pero la falta de dinero obligó a parar las obras hasta 1740. No es hasta 1761, y después de diversos avatares e interrupciones que se da remate definitivo al colegio, sin la iglesia.
Gracias a los donativos de los reyes Carlos III y IV y otros varios próceres se levanta la magnífica iglesia con planos de D. Antonio Barcárcel y el hermano operario, Gabriel Escribano, quien a la muerte de Barcárcel, continuó y concluyó la magnifica construcción.

1760

COLEGIO DE SAN FERNANDO

Los escolapios deseaban cambiar el titular de la iglesia y volver a la primitiva Nuestra Señora del Pilar. Carlos III mandó pintar a su pintor de cámara, D. Ramón de Bayeu, suegro de Goya, un cuadro de dicha virgen y a sus pies a San Fernando de Castilla.
En 1760 el colegio contaba con 2.336 alumnos, y la fama y el prestigio del profesorado y de la instrucción que allí se impartía era enorme, atrayendo a grandes profesores de la época.
 
Uno de los mayores logros del colegio es que en 1795 funcionó en él la primera escuela de sordomudos de España, gracias a la protección del rey Carlos IV.

1808

los años terribles

En 1808 las tropas francesas suprimieron la comunidad, se apoderaron de las existencias y despojados la biblioteca de muchos libros. Hasta el 2 de enero de 1814 no pudo el P. Vicerrector Juan Cayetano Losada hacerse de nuevo con las llaves del colegio y reconstruir la comunidad.

Los años posteriores no fueron mucho mejores con las revueltas revolucionarias (1820), que suprimieron muchas comunidades; las secularizaciones provocadas por el gobierno; el saqueo de conventos y matanzas de religiosos (1834); las guerras carlistas.

En 1840, el P. Losada estableció la congregación de Nuestra Señora de las Angustias, los religiosos regentaban 10 clases, con 1668 alumnos, la mayoría de las clases más indigentes, a quienes se les proporcionaba gratuitamente la enseñanza.

1875

la restauración

Este período supone la restauración de la orden. Se arregla y se ordena definitivamente la biblioteca en 1875, ésta contaba con 17.000 volúmenes y manuscritos preciosos del siglo XIII y posteriores. En 1889 empezó a funcionar una nueva sección llamada de vigilados. Si bien al principio no fue muy aceptada, con el tiempo se fue imponiendo y en 1911 contaba con 1.212 alumnos, de los cuales 500 eran de los grupos de vigilados.
Más adelante se trasladó la residencia oficial provincial a San Antón por se un lugar más céntrico. También se engrandeció la biblioteca y se instaló la luz eléctrica.En 1910 se añade la clase de taquigrafía a las que ya se impartían: mecanografía, contabilidad, francés e inglés, promovidas principalmente para favorecer a los niños externos gratuitos.
En la revolución de 1936 el colegio pereció víctima de la incultura y el fanatismo. Las tubas lo redujeron a cenizas.

1939

el barrio de argüelles

Terminada la Guerra Civil se planteó la posibilidad de volver al colegio, que era un montón de ruinas. Mientras, se alquiló un local en la Cuesta de la Vega (C/ Mayor, 83) donde se acomodó la comunidad (1939), pero sus deficiencias e insuficiencias aconsejaron su abandono.
Entre los religiosos se dividieron las opiniones: aquellos que propugnaban la vuelta al antiguo solar de Mesón de Paredes y otros que se inclinaban a abandonar el primitivo lugar por su triste recuerdo, el mal comportamiento de la vecindad y otras causas. Esta última venció. Se optó por una manzana completa en la calle Gaztambide, 44, Argüelles.
El 5 de Octubre de 1941 se abrieron las primeras clases. en 1944 se puso la primera piedra de la sucesión de pabellones que iban a componer el nuevo centro. A finales de los años 50 se abre el internado y locales especiales para salón de actos. La iglesia fue decorada con antiguas imágenes del antiguo colegio.

1975

pozuelo de alarcón

En 1975 se vio la necesidad de trasladar el colegio a otro lugar por deficiencias académicas debidas a la situación del solar por razones económicas. Ya se había comprado anteriormente un solar correspondiente a la actual calle de San José de Calasanz para el futuro noviciado, más tarde se adquirió un terreno de casi 32.000 metros cuadrados.
Con los planos de los arquitectos Angel de Blas y Angel Jaramillo se construye un complejo con capacidad para unos 1.700 alumnos.